Tras la muerte de Maricarmen Abascal, el pleno de la Asamblea de Madrid vivió un choque: la izquierda dijo que «no va a haber paz» en las calles y Ayuso preguntó si la estaban amenazando (El País, El Mundo). Más Madrid y PSOE guardaron un minuto de silencio sin PP ni Vox. Almeida aprobó un plan de 18.000 pisos protegidos y acusó a Sánchez de apropiarse de su memoria. Feijóo habló de «manipulación emocional». Un eurodiputado de Vox pidió una autopsia. Vecinos dejaron flores ante su portal.
La vivienda ya era el eje de la campaña; ahora tiene un rostro y un duelo, y los dos bloques se acusan de usarlo.
La subida del salario mínimo y los decretos de vivienda se decidirán antes del 29-N; conviene seguir los plazos.
Para la izquierda, su muerte prueba que la crisis de la vivienda tiene un coste humano y exige intervención pública.
Para el PP, el Gobierno instrumentaliza una tragedia; Almeida y Feijóo hablan de apropiación y manipulación.
La frase «no va a haber paz» y la petición de autopsia son dos excesos del mismo día. Lo que importa a los votantes es qué hará cada partido con los alquileres y los desahucios; ese debate todavía no ha empezado.
El País, El Mundo, ABC, La Vanguardia, Europa Press · 8 oct. 2026
La muerte de Maricarmen incendia la precampaña. Bronca en la Asamblea de Madrid
La izquierda advierte de que «no va a haber paz» en las calles; Ayuso pregunta si la están amenazando. Feijóo habla de «manipulación emocional». Vecinos dejan flores ante su portal y la huelga del 11-N suma apoyos.
Un día después de la muerte de María del Carmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio desencadenó el adelanto electoral, la política madrileña vivió una mañana de alta tensión. En el pleno de la Asamblea de Madrid, la oposición de izquierda advirtió de que «en las calles de Madrid no va a haber paz». Isabel Díaz Ayuso respondió: «¿Nos están amenazando?», según El País. El PP denunció «amenazas físicas», recogió El Mundo. Ayuso acusó al Gobierno de dar pisos a «amantes» y no a «mujeres como Maricarmen», informó ABC.
Más Madrid y el PSOE guardaron un minuto de silencio por Maricarmen a las puertas de la Asamblea, sin el PP ni Vox, según ABC. En el Ayuntamiento, un pleno exprés marcado por su muerte aprobó un plan del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, para convertir oficinas y espacios de hospedaje en 18.000 pisos protegidos, informó El Mundo. Almeida acusó a Sánchez de haber permitido el desahucio y de apropiarse de su memoria, recogió ABC.
Alberto Núñez Feijóo dijo que el PP no permitirá «el intento de manipulación emocional a los ciudadanos», según El País. El ministro Óscar López afirmó que los mensajes de odio contra Maricarmen «no representan a España», recogió ABC. El País dedicó una pieza a quienes la atacaron en redes durante su desahucio, con insultos sobre su vida y su pensión. Un eurodiputado de Vox pidió que se le practique una autopsia, informó La Vanguardia; la familia no ha comunicado la causa de la muerte y no hay ningún indicio publicado de que fuera sospechosa.
En la calle, vecinos dejaron flores, velas y mensajes ante el portal de su casa del Retiro: «Que la vivienda no cueste ninguna vida más», según Europa Press. El artista TvBoy le dedicó un mural en Barcelona y eurodiputados de izquierda guardaron un minuto de silencio en Estrasburgo, informó ABC. Las acampadas andaluzas preparan nuevas movilizaciones, según ABC.
Mientras, la norma que lleva su nombre en la prensa empezó a aplicarse. Uno de los dos decretos de vivienda entró en vigor el jueves, como había adelantado ABC, y Expansión explicó cómo queda el mercado residencial con él. El segundo, el de la prórroga de los alquileres, aún depende de la Diputación Permanente, que tiene de plazo hasta el 14 de noviembre.
La huelga general del 11 de noviembre suma apoyos: los sindicatos de vivienda de Euskal Herria se adhirieron, según Europa Press. La patronal vasca Cebek dijo que no es «de recibo» que las empresas paguen el coste de una huelga que «huele más a política que a laboral». Y Yolanda Díaz dio a los expertos hasta el puente de Todos los Santos para recomendar la subida del salario mínimo, con la intención de aprobarla antes del 29-N, según El País, El Mundo y Expansión.