El jueves por la tarde una marcha salió de la acampada de Sol y llegó al piso de Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años cuyo desahucio precipitó el adelanto electoral, en la calle Alcalde Sáinz de Baranda (El País, El Mundo, Europa Press). El Mundo habla de «miles» de asistentes y Europa Press de «cientos»; no hay cifra oficial. El País recogió el lema «¡No son muertes, son asesinatos!». Reuters y la BBC cuentan que los políticos se cruzan reproches y que los manifestantes culpan a los «fondos buitre». El País añade un desahucio en Barcelona de una mujer con dos hijos menores, un dato de un solo medio. El Mundo explica que los anuncios de alquiler han bajado por una retirada preventiva de la oferta tras los decretos.
La vivienda ha pasado de ser un problema de fondo a ser el asunto que ordena la campaña del 29-N, y ahora tiene un rostro y un duelo.
Si alquilas o piensas hacerlo, la oferta puede ser menor durante la campaña. Si vas a trabajar el 11-N, conviene revisar tus derechos ante la huelga.
Para quienes protestan, la muerte demuestra que la crisis de vivienda tiene un coste humano y exige regular el mercado.
Para quienes critican los decretos, regular a la fuerza reduce la oferta, como sugiere la retirada de anuncios.
Que la prensa no logre ponerse de acuerdo sobre si fueron cientos o miles dice algo: la emoción va por delante de los datos. Lo útil esta semana es mirar lo concreto: qué hace el Gobierno con los desahucios en curso y qué decide la Diputación Permanente sobre la prórroga de alquileres antes del 14 de noviembre.
El País, El Mundo, Europa Press, Reuters, BBC · 8 oct. 2026
Miles de personas marchan en Madrid por Maricarmen. La vivienda domina la precampaña
La marcha del jueves, del campamento de Sol al piso de la fallecida, cierra una jornada de reproches entre partidos. Los decretos de vivienda, la huelga del 11-N y las listas de la izquierda se cruzan a 51 días de las urnas.
Miles de personas recorrieron el jueves por la tarde el trayecto entre la acampada de Sol y el piso de María del Carmen Abascal, «Maricarmen», en la calle Alcalde Sáinz de Baranda, en el Retiro. La mujer de 87 años, cuyo desahucio desencadenó el adelanto electoral, murió el miércoles. Los medios no coinciden en el tamaño de la marcha: El Mundo habla de «miles» y Europa Press de «cientos», y las crónicas que hemos revisado no recogen una cifra oficial. El País registró el grito de los manifestantes, «¡No son muertes, son asesinatos!», y el recuerdo de los vecinos: «Era una persona muy vital. El desahucio acabó con ella». La causa de la muerte no ha sido comunicada oficialmente. La acampada de Sol, que arrancó tras la gran manifestación del 26 de septiembre, sigue en pie; ya entonces la Delegación del Gobierno y los organizadores discreparon sobre la asistencia, con 25.000 personas frente a 300.000 según cada parte, recogió la cobertura de aquella jornada.
La protesta no se quedó en Madrid. El País informó de que en Barcelona fue desahuciada una mujer vulnerable con dos hijos menores un día después de la muerte de Maricarmen; es una información de un solo medio que no hemos podido contrastar. La BBC recogió que los manifestantes culpan de la crisis de vivienda a los «fondos buitre», y Reuters describió cómo los políticos españoles se cruzan reproches por la muerte de la anciana, convertida en símbolo del movimiento.
El debate se ha trasladado a los decretos de vivienda que la prensa ya conoce por su nombre. El Mundo explica que los anuncios de alquiler han bajado desde su aprobación por una retirada preventiva de la oferta: los propietarios sacan los pisos del mercado por miedo a la regulación. Es una lectura de un solo diario y no significa que los alquileres cuesten menos. Uno de los decretos está en vigor; el de la prórroga de los alquileres depende de la Diputación Permanente, que tiene de plazo hasta el 14 de noviembre.
En el tablero electoral, El Mundo cuenta que Ada Colau y Montero hablan directamente para desatascar la integración de Podemos en el Frente Amplio, y El País que la dirección de ERC prepara el escenario de una candidatura sin Rufián; ERC no ha anunciado ninguna ruptura. El popular Borja Sémper dijo a El País que «el PP no va a tener otra oportunidad». Mientras, la huelga general del 11 de noviembre sigue en pie, y El Mundo ya publica una guía de derechos para trabajadores y empresas.
Faltan 51 días para el 29-N y la vivienda es el eje de la campaña. Hoy conviene fijarse en si el Gobierno o la Comunidad de Madrid concretan medidas para los desahucios en curso, en si la huelga suma más sindicatos y en cómo responden los partidos a la presión de la calle, que no se ha apagado desde septiembre.