El viernes Mohamed VI inauguró la nueva legislatura del Parlamento de Marruecos y, según El País, El Mundo, Europa Press, RTVE e Infobae, rechazó «presiones, chantajes o amenazas» en la relación con España y censuró la «instrumentalización» de la crisis de Ceuta. No dijo el nombre de la ciudad ni habló de la visita de Felipe VI y la reina Letizia, prevista el 13 de octubre en Ceuta y el 14 en Melilla. Reconoció avances en la cooperación migratoria, pero criticó «disposiciones legales anticuadas»; The Objective lo resume como «obsoleta». Es la primera vez que habla en público de la crisis de julio. El Mundo e Infobae describen un rey debilitado, con muleta, pero no hay ningún parte médico oficial.
Ceuta y Melilla son el punto más sensible de la relación con Rabat. Un discurso así, a cuatro días de la primera visita del Rey a ambas ciudades, eleva la tensión diplomática en plena campaña electoral.
Si vives en Ceuta o Melilla, o dependes de la frontera para trabajar, conviene seguir los avisos oficiales durante la visita. Para el resto, el efecto inmediato es político, no económico.
Para quienes defienden la línea del Gobierno, el rey evitó nombrar Ceuta y dejó la puerta abierta a la cooperación.
Para quienes lo critican, hablar de «chantajes» sin concretar es una advertencia que convierte el viaje en un pulso.
Lo relevante es lo que no dijo: ni Ceuta ni la visita. Rabat deja un mensaje general y una puerta abierta, y a Madrid le corresponde decidir si lo responde en público. El martes y el miércoles se medirá en la calle cuánto de este discurso era recado y cuánto, ruido. Mientras tanto, las descripciones de su salud son de la prensa y no de ninguna fuente oficial, y no deben darse por hechas.
El País, El Mundo, Europa Press, RTVE, Infobae, The Objective · 9 oct. 2026
Mohamed VI rechaza «chantajes» de España cuatro días antes de que los Reyes viajen a Ceuta y Melilla
El rey de Marruecos habló por primera vez en público de la crisis de julio sin nombrar la ciudad ni la visita. Los Reyes estarán el martes en Ceuta y el miércoles en Melilla, a 50 días de las urnas.
El rey de Marruecos, Mohamed VI, rompió el viernes su silencio sobre la crisis de Ceuta en el discurso de apertura de la nueva legislatura del Parlamento de Marruecos. Según las crónicas de El País, El Mundo, Europa Press, RTVE e Infobae, rechazó «presiones, chantajes o amenazas» en la relación con España y censuró la «instrumentalización» de lo ocurrido. Sin embargo, no pronunció el nombre de Ceuta ni aludió a la visita de los Reyes. Es la primera vez que se pronuncia en público sobre el asalto de julio a la ciudad autónoma; las cifras de personas que entraron varían según la fuente y no las damos por confirmadas.
El discurso llega cuatro días antes del viaje de Felipe VI y de la reina Letizia, que estarán en Ceuta el 13 de octubre y en Melilla el 14, según la prensa regional. Será la primera visita del Rey a ambas ciudades y, según una de las crónicas, la Corona no pisaba Melilla desde 2007. Varias crónicas recogen que el monarca reconoció avances en la cooperación migratoria, pero señaló «disposiciones legales anticuadas» y decisiones judiciales alejadas de la realidad. The Objective titula que la considera «obsoleta», y una de las crónicas añade su malestar por las trabas para repatriar a menores.
La imagen del rey también acaparó titulares. El Mundo habla de un monarca de «aspecto sumamente debilitado», e Infobae añade que camina con muleta y voz ahogada, junto a la presencia de su hijo, el príncipe heredero Moulay Hassan. Son descripciones de la prensa: no hay ningún parte médico oficial y no sacamos conclusiones sobre su salud. En el texto, según las crónicas, defendió que la asociación con España es «un compromiso voluntario» y criticó unas «declaraciones irresponsables» de sectores políticos y mediáticos que no identificó.
El contexto inmediato son las cifras que dio el jueves el ministro Ángel Víctor Torres: 11.026 retornos de migrantes a Marruecos desde Ceuta, de ellos 513 expulsiones, según El Mundo. El Gobierno aplazó además una reunión con Argelia en vísperas del viaje, informó El País. En las crónicas que hemos revisado no consta una respuesta oficial del Ejecutivo al discurso, ni una reacción del Palacio de la Zarzuela, que prepara el programa del viaje y aún no ha publicado el de Ceuta completo.
A 50 días del 29-N, Ceuta será también un asunto de campaña. Hoy y mañana conviene fijarse en si el Gobierno contesta en público, en si Rabat concreta lo que llama «disposiciones legales anticuadas» y en si el programa de la visita, incluido el acto con escolares de Ceuta que anticipa El Faro de Ceuta, se mantiene sin cambios. El País recopiló además esta semana un centenar de bulos sobre Ceuta, desde entradas masivas hasta migrantes que llegan por túneles, así que conviene contrastar lo que circule por las redes durante la visita. El martes y el miércoles se verá si el viaje transcurre en calma o con un nuevo pulso diplomático.