Los Reyes visitan Ceuta, la primera visita real en 19 años, y Felipe VI afirma que su soberanía «no es negociable»
Felipe VI y doña Letizia visitaron Ceuta el martes, la primera visita de los Reyes en su reinado y la primera de un jefe de Estado desde Juan Carlos I en 2007 (ABC, El Confidencial, El País). Miles de personas los recibieron con banderas (El País, La Vanguardia). Juan Jesús Vivas les habló de «la mayor crisis de seguridad de la democracia» (ABC) y de una ciudad que es «una olla a presión» (El País). El Rey dijo que la soberanía y la integridad territorial «no son negociables» (El País, El Mundo, El Confidencial) y, según ABC, pidió que quienes entraron de forma irregular vuelvan «lo antes posible» a su país. Ursula von der Leyen reclamó el rápido retorno a Marruecos de esos migrantes (El Mundo, ABC, RTVE) y el Gobierno aprobó una ayuda urgente de 45,3 millones (El Faro de Ceuta; Moncloa habla de 45 millones). Feijóo reprochó a Sánchez que no acompañara al Rey (La Vanguardia, El Confidencial, El Mundo).
Es la primera vez en casi dos décadas que la Casa Real viaja a Ceuta, y lo hace más de dos meses después de la entrada masiva de migrantes de finales de julio. El mensaje sobre la soberanía va dirigido a Marruecos, con el que el Gobierno quiere seguir cooperando, y llega a menos de siete semanas de unas elecciones en las que Ceuta ya es tema de campaña.
Si vives en Ceuta, la ayuda de 45,3 millones y el debate sobre los retornos son lo que más te afecta. Si no, conviene seguir si Marruecos responde y cómo condiciona la relación con un socio clave en materia migratoria.
Para el Gobierno y quienes defienden el viaje, fue un gesto de apoyo a una ciudad golpeada, sin que Rabat haya adoptado represalias, según El País (La Vanguardia recoge que el Gobierno no las teme).
Para el PP, Sánchez dejó al Rey «solo» y debió actuar con más firmeza ante Marruecos (La Vanguardia, El Mundo). Para columnistas como Juan Soto Ivars (ABC), el viaje puede ser una trampa para el Rey si Rabat responde con dureza.
Tres cosas siguen sin aclararse: si Marruecos responde de forma oficial, si existe un plan concreto para los retornos que pide Bruselas y qué más se sabe de los buques que entraron en julio. Hoy, la señal más clara sería una reacción de Rabat, o un silencio prolongado, tras unas palabras tan explícitas del Rey.
DailyDrop Edición España N.º 10 · Edición de la mañana · mié, 14 oct 2026