Donald Trump eximió el viernes por la noche a Rusia de nuevas sanciones de gran alcance. Las sanciones estaban previstas en una ley estadounidense aprobada hace poco. Le Temps publicó la noticia el sábado a las 08.01 h, hora local; RTS y el resumen de titulares de Google Noticias Suiza también la recogen. Le Temps y RTS describen la situación como una crisis con Kiev. El texto exacto de la excepción, su duración y su motivo no figuran en las informaciones. Ninguno de los tres medios menciona reacciones del Gobierno ucraniano o ruso.
Para los bancos, los comerciantes de materias primas y las aseguradoras suizas, el rumbo estadounidense decide en parte qué negocios con vínculos rusos pueden seguir haciendo. Si Washington va por un camino distinto al de Bruselas, esas empresas tienen obligaciones diferentes que deben examinar en paralelo.
Quien trabaje con vínculos con Rusia debería esperar los comunicados de la Seco y del Consejo Federal y no reaccionar a los titulares. Las personas con cuentas o inversiones en un banco suizo pueden dirigirse al servicio de atención al cliente si tienen dudas.
Una excepción a las nuevas sanciones no es el fin de las antiguas, pero sí una señal que leen los mercados y los aliados. Quien quiera mantener el rumbo necesita una justificación clara, y hasta ahora falta.
Le Temps, RTS, Google Noticias Suiza
Trump exime a Rusia de las nuevas sanciones que prevé una ley aprobada hace poco, en plena crisis con Kiev
Le Temps, RTS y Google Noticias Suiza coinciden en que el presidente de EE. UU. renunció el viernes por la noche a nuevas medidas punitivas de gran alcance contra Moscú. Sigue sin saberse cómo lo justifica y cuánto durará la excepción.
Donald Trump eximió el viernes por la noche a Rusia de las nuevas y amplias sanciones que prevé una ley estadounidense aprobada hace muy poco. Así lo informan, de forma coincidente, Le Temps, RTS y el resumen de titulares de Google Noticias Suiza; los dos medios de la Suiza francófona sitúan el paso en una crisis aguda entre Washington y Kiev. Las informaciones disponibles no dicen cómo ha justificado el presidente formalmente la excepción, qué medidas concretas quedan en suspenso ni por cuánto tiempo. Tampoco había en las noticias, hasta primera hora del domingo, reacciones de Kiev, Moscú o Bruselas.
Importa lo que la noticia no dice. Se habla de nuevas sanciones que prevé la ley, no de una derogación de las medidas vigentes. Las leyes de sanciones de EE. UU. suelen dar al presidente la posibilidad de suspender por un tiempo limitado determinadas disposiciones mediante una norma de excepción, un llamado waiver. Las informaciones no indican si aquí se trata de un waiver; tampoco si el Congreso puede oponerse. Por eso dejamos constancia de lo siguiente: está acreditada la renuncia a las nuevas medidas el viernes por la noche; todo lo demás está abierto.
Para Suiza la cuestión no es abstracta. Desde 2022 el Consejo Federal ha adoptado en buena parte los paquetes de sanciones de la UE contra Rusia, y la Secretaría de Estado de Economía (Seco) los aplica. Además, los bancos, los comerciantes de materias primas de Ginebra y Zug y las aseguradoras ajustan sus normas internas a las exigencias estadounidenses, porque los pagos en dólares pasan casi siempre por bancos de EE. UU. Cuanto más se alejen Washington y Bruselas en su rumbo hacia Moscú, más difícil será para esas empresas calcular sus riesgos y examinar a clientes de la región afectada.
Qué conviene vigilar a continuación: si el Gobierno de EE. UU. publica el texto de la excepción, si la UE anuncia por su parte nuevos pasos y si el Consejo Federal o la Seco se pronuncian sobre las consecuencias. Hasta entonces sigue vigente para las empresas suizas la situación jurídica actual, y las sanciones de Suiza contra Rusia se mantienen. A ello se suma el contexto político: la noticia llega en una semana en la que varias crisis internacionales ocupan los titulares a la vez, desde las protestas callejeras en Francia hasta la situación en torno al estrecho de Ormuz. Precisamente por eso conviene, ante una decisión de tanto alcance, esperar a que varias fuentes independientes confirmen el texto y no difundir rumores sobre supuestos acuerdos entre bastidores. Quien trabaje con vínculos con Rusia debería basarse en los comunicados oficiales de la Seco y no en los titulares.