El sábado 10 de octubre, cinco bombas aéreas guiadas rusas golpearon zonas residenciales de Zaporiyia y dejaron al menos 20 muertos, entre ellos tres niños, y 18 heridos (Infobae, EFE); la cifra no es definitiva. Zelenski vinculó el ataque con la flexibilización de sanciones al diésel que acordaron Trump y Putin y lo calificó de «injusto» e «impropio de un aliado». Kaja Kallas criticó el acuerdo. Ucrania atacó la terminal Yug Rusí, en Rostov, y Rusia dijo haber derribado más de cien drones (Infobae, Ámbito). Trump criticó a Zelenski y pidió «un nuevo presidente»; el primer ministro británico expresó solidaridad con Kiev (Infobae, Perfil).
Muestra la tensión entre la política de precios de Trump antes de las elecciones del 3 de noviembre y el apoyo a Ucrania. Un giro en las sanciones puede alterar el rumbo de la guerra.
Una guerra prolongada mantiene alto el precio del petróleo y los alimentos, que llegan a la Argentina por precios internacionales. No hay efecto inmediato en tu bolsillo.
Quienes apoyan a Trump dicen que bajar el costo del combustible es una prioridad y que presionar a Kiev puede acercar un acuerdo de paz.
Los críticos, entre ellos Zelenski y varios gobiernos europeos, dicen que el acuerdo premia a Rusia mientras bombardea civiles y que pedir otro presidente interfiere en Ucrania.
La relación causal entre el acuerdo del diésel y el bombardeo es una lectura de Zelenski; Rusia ataca ciudades ucranianas desde hace años. Lo comprobable es el costo humano y el giro de Washington. Hay que seguir la reacción de la Unión Europea y si EE.UU. mantiene la licencia hasta abril de 2027.
Infobae, EFE, Ámbito, Perfil, La Nación (10 oct 2026)
Un bombardeo ruso con bombas guiadas dejó al menos 20 muertos en Zaporiyia; Zelenski lo vincula con el acuerdo del diésel y Trump pide «un nuevo presidente» para Ucrania
El ataque alcanzó un edificio residencial de cinco pisos un día después de que Trump anunciara que Rusia venderá diésel al mercado de EE.UU. Ucrania respondió golpeando una terminal petrolera rusa.
Un ataque ruso con cinco bombas aéreas guiadas contra zonas residenciales de Zaporiyia, en el sur de Ucrania, dejó al menos 20 muertos, entre ellos tres niños, y 18 heridos el sábado 10 de octubre, según las autoridades regionales citadas por Infobae y EFE. El edificio principal tenía cinco pisos. La cifra subió durante el día, de cuatro a doce, quince, diecisiete y veinte, y no es definitiva. El presidente Volodímir Zelenski escribió en Telegram y en X que Rusia respondió con bombas a la flexibilización de las sanciones al diésel, acuerdo que calificó de «injusto» e «impropio de un aliado». La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, también lo criticó.
Durante la noche, Ucrania atacó la terminal petrolera Yug Rusí, en la región rusa de Rostov, según Infobae y Ámbito; un canal independiente habló de un incendio y las autoridades rusas dijeron haber derribado más de cien drones. Trump criticó a Zelenski por los ataques contra refinerías rusas y dijo que Ucrania necesita «un nuevo presidente». El primer ministro británico expresó su «total solidaridad» con Zelenski. DailyDrop no pudo verificar el balance final de víctimas ni la autoría exacta del daño en la terminal.